...dice Odín



...dice Odín-

El padre de lo todo…
de lo nada…
nada
en un mar de presagios…
Heme acá practicando
esta condena sacrílega
que dejó Nicanor como emblema…
que destrozó a Darío:
el francés,
chileno, guatemalteco,
cubano… menos Nica.
El dios nuestro de cada día,
el dios de los mármoles fundidos…
el dios de los cisnes,
discípulo del dios omnipotente
de las letras: –Verlaine–
Heme acá criticando
la soberbia de la clase patricia
y la plebeya…
al gran panida…
no fui yo –dice Odín–…
La casta del miserable país de sabios…
donde el ciego mira con los ojos al revés…
y el que mira…
mira…
¡mira… pues…!

Vander Brujem





Vander Brujem

Solía navegar con las estrellas…
su juventud eterna, disimula,
se cuela por la reversa de las Ucranias,
bellas, pervertidas, siempre bellas.
La invasión africana…
ya lo dijo Galeano, ya, ya lo dijo…
¿Recordáis “el partido den medio”?
¿Y el pelo embombado…
Y el homo sapiens ?
Arcoíris que tiemblan
donde los faquires bailan sobre mesas,
clavadas, sí, clavadas,
sobre el suelo de los mundos…
Solía navegar… solía navegar…
Por todos lados,
por todos los rincones
…Y estar sola en la luna…

El Jazz



El Jazz

Es tan africano…

que inventó los huesos…

que supieron hablar de poesías,

que hacían escrituras infernales,

donde brotan el viento del mar

y los tapujos…

Que Alaska está muy cerca de Odesa

(según Einstein)…

que el clima está cálido como una roca ígnea,

la transmutación de la lava volcánica

como un maltrecho estrecho

de arrogancias…

Y lo repetimos al cansancio…

pero la pelota yace en los bribones,

no está en la gente deambulante

en avenidas teatrales…

Que Pro – Testa, y Testa

con los gritos y lamentos

que no se oyen en los muros…

tampoco detienen toneladas

de hambres abundantes de heridas,

satisfechas por los dueños del mundo