Encontrarás la belleza en lo profundo del mar de tus ojos, penetrantes de miradas que besan los labios encendidos, vibrantes, en la oscura delicia de los mares de almas, donde habita lo incierto, donde habita la calma trasnochada de amores sorprendentes, en las soledades claras y bien acompañadas de luces que se mecen en las hojas de los aires, que soplan otros aires. encontrarás belleza en las canciones, donde habita la nostalgia, donde habita la melancolía, donde habitan las flores, los espacios de la tristeza y de las alegrías. Hechos de polvo y música, somos almas de poetas, somos y crecimos a través de una angostura, del pensamiento estrecho, la cordura, y el andar por los caminos, la potencia del silencio y los pianos, el súbito pulsar de las lenguas romances en la estructura rítmica de los sonidos, saboreando la deliciosa pausa y la mano maestra del instante preciso, tan intenso, inexplicable, abrazo del cielo, tan divino.
Muy dulce tu voz y atractiva tu figura, se percibe de lejos la blancura. Cuando leo tu frente con mis manos, siento que tus cabellos largos se deslizan cual cascada golpeando el pecho mío.
Tu rostro es hermoso y simple como un halo disipando el hastío…, y se yerguen las idas ilusiones, en su devenir fragante la dulzura transustancia las divagaciones, en la tenue claridad de los deseos, suave como tus dedos, que piensan tocar en harmonía el consonante acorde de tus labios, los míos, que ven la simetría de los ritmos, de todos los sentires nuestros; tan simples, tan abstractos, misterios delicados, pianos en tus manos de oídos prodigiosos que saben escuchar, que aprenden a saber, que enseñan a ensayar los lentos, los silencios, los abrazos que iluminan el sentido fehaciente de la vida deslumbrante, como las ondas del delirante espacio, la música sonora de la noches de las aves del día… ¡Cómo lo intenso y melodioso de tu alma va subiendo con ternura y el palpitando una calma! in crescendo, acelerando las pasiones… culmina un presto sotto voce… que incendia las estrellas, con locura.